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Aseguradoras declaran pérdida total en uno de cada cinco choques en México

El alto costo de las refacciones y la complejidad tecnológica de los autos modernos han provocado que las aseguradoras opten por la pérdida total en lugar de reparaciones.

Redacción Núcleo
Foto: motorpasion.com.mx

El mercado automotriz en México enfrenta una tendencia creciente donde los siniestros menores derivan en la declaración de pérdida total de las unidades. Actualmente, analistas del sector aseguran que uno de cada cinco accidentes termina en esta resolución, debido a que el valor de las reparaciones, sumado a la escasez de componentes electrónicos, supera el umbral de viabilidad económica establecido por las compañías de seguros.

Hubo un tiempo en que reparar un vehículo era un proceso sencillo y accesible para la mayoría de los propietarios. La mecánica básica permitía que el usuario pudiera realizar ajustes menores, pero la integración de sensores avanzados, sistemas de asistencia al conductor y radares de alta precisión ha transformado el mantenimiento en una tarea especializada y costosa. Hoy en día, un choque frontal leve puede comprometer componentes tecnológicos cuyo costo, junto con la mano de obra certificada, hace que la reparación sea financieramente inviable para las aseguradoras.

Esta situación ha generado preocupación entre los usuarios de vehículos nuevos y seminuevos en el país. El aumento en los costos de las primas de seguros es una respuesta directa a la inflación en el precio de las autopartes y a la complejidad que requiere la reparación de carrocerías con materiales ligeros y sistemas inteligentes. Los talleres especializados señalan que la dependencia de piezas importadas y la falta de disponibilidad inmediata en el mercado nacional prolongan los tiempos de espera, afectando los plazos de cobertura.

Ante este panorama, las asociaciones del sector automotriz han sugerido la necesidad de establecer diálogos con las autoridades para fomentar la producción local de componentes y estandarizar costos de reparación. Mientras tanto, los propietarios se enfrentan a un mercado donde la depreciación de los vehículos siniestrados es más rápida que nunca, complicando la recuperación de la inversión inicial en caso de un percance vehicular menor.

La tendencia obliga a los conductores a revisar minuciosamente sus pólizas de seguro, priorizando aquellas que ofrezcan coberturas amplias ante la complejidad de los autos modernos. La transición hacia la movilidad eléctrica y la digitalización de los sistemas automotrices sugiere que este fenómeno podría mantenerse o incrementarse en los próximos años, redefiniendo la forma en que los mexicanos adquieren y protegen su patrimonio vehicular.

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